Le gustaba leer. No leía muy a menudo, ya que no encontraba muchas novelas de su gusto. Era muy caprichosa....Intentó varias veces leer otro tipo de libros, pero nada....No le gustaban. Ni románticos y empalagosos, ni de miedo y terror, ni históricos y biografías,....a ella le gustaban las novelas fantásticas, novelas de ciencia-ficción. Reconocía que era un poco extraño, pero le daba igual...
Estaba en el salón (pasaba allí casi la mayor parte...), y estaba un poco aburrida así que echó un vistazo a su hermana. Estaba sentada en el otro sofá....Parecía muy metida en su lectura....A las dos le gustaba leer en su portátil, una de las pocas cosas que tenían en común..
Por un momento, Roberta quiso acercarse y ver lo que estaba leyendo su hermana (era un poco cotilla, ya lo sabía, pero es que no podía evitarlo..), pero dudó un instante, así que decidió preguntarle..
- ¿Que estás leyendo?
Pero su hermana, ni caso...
- ¡Alex!....
Nada......
- ¡Pero me puedes hacer caso, por favor...!
Finalmente vio que esta escuchaba música con sus cascos...así que le tiró un cojín que había cerca...
- ¡¡Qué quieres!!- contestó esta irritada....
- ¡Que no me escuchas, sorda!
- ¡Pero no ves que tengo los cascos puestos, ciega!
- ¡No me llames ciega, claro que los vi, por eso te tiré es cojín!...
- Vale, ¿qué quieres?
- Te estaba preguntando qué estabas leyendo...
- ¿Y por qué quieres saber lo que estoy leyendo....?
- No me interesa, solo que me aburro....
- Pues estoy leyendo sobre mitos, y cosas parecidas....
- ¡Qué frikiii!!
- ¡Pues anda que tu con tus FanFics....!
- ¡Déjame en paz!
- ¡Pero si has empezado tú...!
- Puffff....!! ¿Y sobre qué lees?
- ¡¡Ya te lo he dicho!! ¡Sobre mitos!
- ¡Ya lo sé! ¿Pero qué mito?
- Ufff...sobre la Caja de Pandora..
- ¿Y esa quién es?
- ¡De verdad, no sabes nada!
- ¡De verdad, no sabes nada!
- Ya sabes que estas cosas no me interesan...
- ¡¿Pues para qué me lo preguntas?!
- Porque síí....
- Uff...¡De verdad que a veces no te soporto!
- ¿Me lo vas a decir, o me quedo con las ganas...?
- ¿Te puedes quedar con las ganas....?
- Mmmm...No....
- Ya me lo suponía....Pues Pandora se supone que es la imagen de una mujer a que se le entregó una serie de poderes: mentir, seducir, crear caos...
- ¿Y la caja a qué viene?
- Pues la caja era un regalo que recibió, aunque no debía recibir ninguno, y esta contenía todos los males, al final todos estos se liberan porque ésta abre la caja...Y de ahí la existencia de todos los males del hombre...Contenta?
- Sip....
- ¿Ahora puedo seguir leyendo?
- Ok...
- Vale, gracias....
- De nada, hermana, jajajaja...
- Cállate...
- Vale...
Faltaban dos semanas para que el cumple de su hermana llegara, y aún no le había comprado nada, bueno tenía una escusa: no tenía dinero, al fin y al cabo es menor de edad, por lo que, obviamente, no tiene trabajo. Pero podía dibujarle algo...aunque a su hermana no le gustaría mucho, siempre dice que dibuja regular....Pues si ella dibuja regular, debería ver las de su clase...
Su madre llegó a casa, antes había ido a trabajar...
- Hola, mamá..!!
- Hola....
- ¿Estás cansada?
- Roberta, ¿tu qué crees? Llevo nueve horas trabajando....
- Sobre el cumple de Alex....
- ¿Qué pasa...?
- ¿Que qué le compramos...?
- ¿Pero no habíamos quedado en que le comprábamos una cámara de fotos?
- ¿Pero no habíamos quedado en que le comprábamos una cámara de fotos?
- Sí, pero ¿yo que le regalo?
- Pues le regalamos eso entre las dos....
- Pues le regalamos eso entre las dos....
- No...Yo quiero hacerle otra cosa......
- ¿El qué..?
- No sé...
- Pues vale, cuando sepas me lo dices...¿ok?
- Sí...
- ¿Te vienes conmigo a la tienda de segunda mano?
- ¿Para qué?
- Para nada Roberta, para mirar,.....¿te vienes?
- ¿Para qué?
- Para nada Roberta, para mirar,.....¿te vienes?
- Vale...
- Venga ve a cambiarte...
- Sí, ahora...
Tras diez minutos estaban en la puerta...
- ¿ A dónde vais..?- preguntó Alex.
- A la tienda de segunda mano, ¿te vienes tú también?
- No mamá, creo que me quedo...Adiós.
- Pues vale..Ahora volvemos..Oye estate atenta, que tiene que llamar tu padre..
- Vale, venga..
- Adiós..
Y salieron por la puerta. Llegaron a la tienda. Roberta agradeció que estaba al lado de su casa. Su madre se fue a la sección de libros. Ella estaba mirando por la tienda, en busca de algo barato que comprarle a su hermana...No encontró nada interesante, así que se fue a ver a su madre...
- No he encontrado nada...
- ¿Para qué...?
- Para el regalo de Alex, mamá...
- Puedes comprarle un libro, cuestan tres euros cada uno....
- Es verdad...Le gusta leer..
Estuvo mirando por la estantería un buen rato, hasta que encontró uno: Mitos y leyendas. Lo ojeó un momento...Encontró el mito sobre la Caja de Pandora. Al lado había una imagen....¡Y se movía! ¡No podía creerlo! Ahora se sentía como en Harry Potter...tal vez estuviera delirando....Quiso enseñárselo a su madre, pero a lo mejor hasta la metían en un manicomio por eso...así que le preguntó lo siguiente:
- ¿Mamá, qué te parece esta imagen?
- Sí, muy bonita....
No parecía muy sorprendida, por lo que dedujo que era producto de su imaginación, pero no iba a dejar el libro allí, lo compraría y dudaría si dárselo a su hermana o no...
Tras otro vistazo por la tienda, su madre y ella se fueron a casa. En cuanto llegaron, Roberta se fue directamente a su habitación sin decir nada. Miró otra vez el libro. Las demás imágenes no se movían, tan solo el de la Caja de Pandora. Lo miró detenidamente. Este ilustraba a una bella mujer, abriendo una caja. Tras mirar más de cerca la mujer, se dio cuenta de que esta dirigió su mirada hacia ella. Roberta soltó un grito que hizo acudir a su madre y a su hermana directamente.
- ¿Qué ha pasado?- preguntó su madre.
- ¿Por qué gritas?- su hermana también.
- Es que.....
- ¿Que qué?- le preguntó su madre mientras miraba su libro tirado en el suelo. - ¿El libro que has comprado da miedo?
- Un poco....
- Pues entonces no lo leas...- dijo su hermana.
- De acuerdo....
Tras esto, su madre y Alex se fueron de la habitación. Roberta dudaba entre volver a abrir el libro o dejarlo como está. Pero no podía parar su curiosidad, así que volvió a abrirlo. Vio la misma imagen. La misma mujer que la miraba, pero esta vez, la mujer le tendió una mano, sobresaliendo un poco del libro. Roberta observaba la escena aterrorizada. Miró la mano de Pandora y finalmente, la cogió. Atravesó ese pequeño portal, para adentrarse en otro mundo, en un mito. Pandora había desaparecido...Solo estaba ella....Ella y la caja....Pero esta estaba cerrada. ¿Debía abrirla? No, mejor no. Observó a su alrededor. Vio muchos hombres. Personas que no conocía. Un mundo totalmente diferente. Se preocupaba mucho por su familia. ¿Y si no lograba volver? ¿Y si su madre se daba cuenta de que no regresaba? No tenía a nadie allí, estaba sola, y ¿qué haría?
Así pasaron semanas, la verdad no lo sabía porque allí no habían calendarios, ni nada parecido, pero contó cada día que pasaba y cada sol que caía. Logró conocer a muchas personas. Muchas que ni pensó en ver dentro de lo que cabía en el mito de Pandora. Conoció a Zeus, Persefone, Dafne, y a otros que no conocía pero que se hicieron llamar Prometeo, Hefesto, Hermes, Atenea y Epimeteo. Pero todos parecían saber quién es, solo que con otro nombre: Pandora...
Ahora ella se llamaba Pandora, y no tenía N.P.I. de como volver...Ahora todos decían que era la más bella de todas, que era capaz de seducir a todos los hombres, que era la más elegante, etc...Pero lo peor es que ese tal Epimeteo le pedió matrimonio....¡Pero qué había hecho! ¡Tenía tan solo 12 años! Pero ahora, si decía que no, podía cambiar la historia, y tal vez se quedaría atrapada allí para siempre...Y si decía que sí, tenía claro que no lo iba a besar, en ningún caso....Pero finalmente dijo que sí...por miedo....
Un día, estaba en su supuesta habitación (que era un asco, por cierto), y topó su mira con aquella caja misteriosa. Entonces se puso a pensar: si la abría todo el mundo se llenaría de mal, pobreza y todo lo demás, pero si no la abría, le haría un favor al mundo. Pero como su curiosidad era igual a la de Germán Garmendia, abrió la caja...Entonces algo extraño sucedió....Todo se llenó de luz. Un fuerte brillo dorado. Y despertó inconscientemente en su cuarto. Volvió al mundo real. ¡Por fin!
Desde entonces, Roberta nunca volvió a abrir el libro. Se lo dio a su hermana como regalo de cumpleaños, pero sin antes escribir el la primera página: "¡ATENCIÓN, NO ABRAS LA PÁGINA 63! SI LA ABRES, NO OLVIDES DE ABRIR LA CAJA...."
Pero como la curiosidad de su hermana era tremenda, abrió el libro justamente por esa página. Y se quedó paralizada al ver que la mujer que sostenía la caja en las manos, tenía el mismo rostro que su hermana. Nunca se lo contó a Roberta. Alexandra nunca quedó atrapa en el libro. Y bajo este secreto, Roberta siempre quedó recordada en un mito, el mito de la Caja de Pandora....(que ahora se supone que es la caja de Roberta)....
FIN

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