Era una costumbre. Debía mantenerse en forma. Podría haber salido a correr, podría haber ido al gimnasio, pero ella prefirió ir a pasear en bici. Era un deporte muy común, fácil y divertido. Claro, primero tuvo que aprender a montar. Sabía que era un poquito tarde para su edad, pero su hermana se esforzó mucho para enseñarle. Las primeras semanas, hasta iba con ella para practicar. Pero al cabo de un tiempo, prefirió ir sola. Despejarse de sus pensamientos, viajar a un estado emocional más relajado.
De hecho, salía a pasear en bicicleta cada viernes, tras acabar su jornada escolar. Se llevaba consigo una pequeña cesta, para picar algo por el camino. También una pequeña capa. Era blanca, y muy suave. Ella misma la elaboró, pero con una pequeña ayuda de su abuela. Aún era una novata. Todos la llamaban Caperucita. Primero Dora, y ahora Caperucita. Le molestaba un poco pero que iba a hacer. Pero que tuviera una capa blanca, tampoco significaba que debía parecerse a Caperucita, ¿no? Menudo apodo le habían puesto....."Caperucita Blanca".....
Pero ahora no iba a estropear su paseo en bici por un ridículo comentario de sus compañeros. Quería relajarse. Miró su reloj. Ya eran las 10 de la noche. Debía regresar a casa. Con 4 horas, ya tuvo suficiente por ese día. Dio vuelta atrás, y tomo rumbo a casa. El camino era muy resbaladizo por la noche, tal vez por la niebla. Tampoco veía bien por donde iba, no se había llevado las gafas. Sentía cada piedra que pisaba con su bici, y el camino a casa duraría bastante, quizás una hora.
Lamentaba no haberse llevado su Mp4, así escucharía música, en vez de asustarse de cada ruido que oía. Tampoco se llevó su móvil. Su madre la iba a regañar. Estaría preocupada por ella ahora. Finalmente llegó a casa, y como supuso su madre la regaño bastante. Se fue a la cama, y en unos instantes, ya estaba dormida. Tuvo un sueño bastante extraño. Soñó que iba al bosque en bici. Como cualquier viernes. Pero de repente vio una extraña sombra. Una sombra de una criatura bastante grande. Parecía un gran lobo negro. Este no dejaba de mirarla con sus enormes ojos azules. No estaba asustaba, de hecho, paró su bici y se acercó al lobo. Parecía hambriento, por lo que probó a darle su comida. Entonces, este se acercó, pero observó cierto miedo en su mirada. El lobo salió corriendo con tanta rapidez, que en unos instantes este ya había desaparecido. Y despertó.....
La semana siguiente había sido igual que la anterior. Muchas tareas, exámenes, y comentarios absurdos por parte de sus compañeros. Estaba harta de esa rutina.....Menos mal que ya era viernes. Saldría a pasear en bici.
Tras llagar a casa, se cambió de ropa, preparó su cesta, se puso un vestido corto blanco, que iba a juego con su capa y salió rumbo al bosque. Todo parecía ir bien, hasta que percibió un ruido extraño. Giró por un momento su cabeza, y juró haber visto una gran sombra, igual a la de sus sueños. Pensó que era imaginación suya, así que siguió adelante. Pasó varios minutos y oyó el mismo ruido. Volvió a mirar atrás y vio como dos grandes ojos azules la estaba observando. Entonces lo vio. Era un enorme lobo. Justo detrás suya.
No le dio tiempo de gritar, así que aceleró su ritmo con la bicicleta. No podía dejar de mirar atrás, y sin darse cuenta, se tropezó con una roca que había delante suya. Cayó al suelo, casi inconsciente. Al despertar, vi que el gran lobo estaba delante suya, observándola. Se levantó lentamente y dudó si en salir corriendo o acercarse al lobo. Se miraron unos instantes, y justo en ese instante vio algo que no había visto en su vida. Ese gran lobo, se convirtió de repente en un muchacho joven, aproximadamente de su edad. Pensó en lo que acabada de ver, y entonces una sola cosa vino por su mente: esa criatura era un hombre-lobo. Lo observó de nuevo. El chico era guapo. Era moreno y con unos brillantes ojos negros. Casi salido de un cuento. ¿Estaría soñando? La respuesta era no.
(Esta historia tiene dos posibles finales.
Si quieres que los dos acaben juntos, lea el parágrafo rojo.
Si quieres que sea un amor imposible, lea el parágrafo azul.
Si esta historia te resulta bastante aburrida y ya no quieres seguir leyendo, tan sólo te puedo decir.....FIN. )
El juego de miradas parecía seguir, hasta que una sola palabra, rompió el silencio.
- Hola....-dijo el chico.
- ¿Eres un hombre-lobo? -preguntó de repente Roberta, que no acababa de creer lo que había visto.
- Emmmm....un poco directa...pero sí...
- Uaauu..esto es igual que Crepúsculo....
- ¿Qué es eso?
- Ahh...emmm..nada..tan solo una peli a la que está enganchada mi hermana.
- Amm...vale...emm...y...¿cómo te llamas?
- Me llamo Roberta ¿y tú?
- Yo me llamo Nick..
- Ah..encantada...- y le dedicó una gran sonrisa. ;)
Siguieron hablando hasta bien entrada la noche. Conversaron sobre sus vidas, gustos, aficiones, etc....Tmabién hubo un gran beso bajo una brillante luna llena y un cielo estrellado. Y otro de despedida. Los dos se hicieron grandes amigos. Que más tarde se dieron cuenta de que esa amistad, era más bien un noviazgo. Se veían cada día. Tras acabar sus deberes, Roberta iba al bosque, y aunque no se veían por mucho tiempo, eso les bastaba..... Años más tarde, los dos se casarían y tendrían dos hijos. (Llámadlos como queráis....).....
....y este cuento acaba con un "Y vivieron felices, y comieron perdices, hasta que la muerta los separó....FIN.....
Tras un buen rato, uno de los dos rompió ese silencio que tanto intimidaba. El chico se presentó cortesamente. Se llamaba Nick. Hablaron sobre muchas cosas. Se notaba que entre los dos había surgido química, pero el chico parecía bastante inquieto.
- ¿Qué te pasa? - preguntó Roberta.
- Nada....
- No, venga, dímelo, pareces muy triste...
- Es que, te va a parecer un poco tonto...
- ¿El qué?....
- El que te quiero....
Roberta se quedó de piedra. No se lo esperaba. Pero, ¿por qué parecía triste por ello?...
- Emmm - y se puso roja como un tomate...- Vaya, emmm, no me lo esperaba.....
- Ya.....- el chico sonrió - ¿Un poco directo?
- ¿Un poco?!
Y este sonrió aún más fuerte.
- ¿Y entonces por qué pareces triste?- dijo ella.
- Porque me temo que no nos vamos a ver más.
- ¿Y eso por qué?
- Porque sabes de sobre que una relación entre lobos y humanos, es peligrosa...No quiero hacerte daño...
- ¿Y quién dice que me lo harás?
- Hoy estaba a punto de comerte...
- ¿Tan buena estoy? Jajaja....
- Jaja..muy bueno....no, de verdad. Podrías haber muerto hoy.
- Pero no lo he hecho.
- Pero podría pasar....
- Quien sabe....
La hermosa sonrisa del chico se borró poco a poco.
- Entonces, ¿esto es un adiós?....- preguntó ella.
- Me temo que sí...lo siento...
- ¿Nos volveremos a ver?
- ........No.......Es demasiado peligroso....- dijo el chico con una suave sonrisa triste en su rostro.
Y esa sonrisa fue acompañada de un beso. Del primer y último beso.
Cada viernes, Roberta iba al bosque. Llevaba siempre un vestido blanco, a juego con su capa, como la primera vez que se vieron, un símbolo de un verdadero amor. Algunas veces intentaba buscarlo, y cuando no lo conseguía y trataba de seguir su camino, sentía la presencia de esos enormes ojos azules que reposaban sobre ella. Algunos días con suerte, hasta llegaba a verlo. Se miraban unos instantes, pero luego él se desvanecía corriendo.....
.....Y así pasaba el tiempo....Miradas, tan sólo miradas....Nada más....
¿Fueron felices?
Pues sí..Porque en el amor, con solo unos gestos mutuos, vale...
¿Y su cuento de hadas?
Se perdió en la soledad, en un triste silencio......
FIN
De hecho, salía a pasear en bicicleta cada viernes, tras acabar su jornada escolar. Se llevaba consigo una pequeña cesta, para picar algo por el camino. También una pequeña capa. Era blanca, y muy suave. Ella misma la elaboró, pero con una pequeña ayuda de su abuela. Aún era una novata. Todos la llamaban Caperucita. Primero Dora, y ahora Caperucita. Le molestaba un poco pero que iba a hacer. Pero que tuviera una capa blanca, tampoco significaba que debía parecerse a Caperucita, ¿no? Menudo apodo le habían puesto....."Caperucita Blanca".....
Pero ahora no iba a estropear su paseo en bici por un ridículo comentario de sus compañeros. Quería relajarse. Miró su reloj. Ya eran las 10 de la noche. Debía regresar a casa. Con 4 horas, ya tuvo suficiente por ese día. Dio vuelta atrás, y tomo rumbo a casa. El camino era muy resbaladizo por la noche, tal vez por la niebla. Tampoco veía bien por donde iba, no se había llevado las gafas. Sentía cada piedra que pisaba con su bici, y el camino a casa duraría bastante, quizás una hora.
Lamentaba no haberse llevado su Mp4, así escucharía música, en vez de asustarse de cada ruido que oía. Tampoco se llevó su móvil. Su madre la iba a regañar. Estaría preocupada por ella ahora. Finalmente llegó a casa, y como supuso su madre la regaño bastante. Se fue a la cama, y en unos instantes, ya estaba dormida. Tuvo un sueño bastante extraño. Soñó que iba al bosque en bici. Como cualquier viernes. Pero de repente vio una extraña sombra. Una sombra de una criatura bastante grande. Parecía un gran lobo negro. Este no dejaba de mirarla con sus enormes ojos azules. No estaba asustaba, de hecho, paró su bici y se acercó al lobo. Parecía hambriento, por lo que probó a darle su comida. Entonces, este se acercó, pero observó cierto miedo en su mirada. El lobo salió corriendo con tanta rapidez, que en unos instantes este ya había desaparecido. Y despertó.....
La semana siguiente había sido igual que la anterior. Muchas tareas, exámenes, y comentarios absurdos por parte de sus compañeros. Estaba harta de esa rutina.....Menos mal que ya era viernes. Saldría a pasear en bici.
Tras llagar a casa, se cambió de ropa, preparó su cesta, se puso un vestido corto blanco, que iba a juego con su capa y salió rumbo al bosque. Todo parecía ir bien, hasta que percibió un ruido extraño. Giró por un momento su cabeza, y juró haber visto una gran sombra, igual a la de sus sueños. Pensó que era imaginación suya, así que siguió adelante. Pasó varios minutos y oyó el mismo ruido. Volvió a mirar atrás y vio como dos grandes ojos azules la estaba observando. Entonces lo vio. Era un enorme lobo. Justo detrás suya.
No le dio tiempo de gritar, así que aceleró su ritmo con la bicicleta. No podía dejar de mirar atrás, y sin darse cuenta, se tropezó con una roca que había delante suya. Cayó al suelo, casi inconsciente. Al despertar, vi que el gran lobo estaba delante suya, observándola. Se levantó lentamente y dudó si en salir corriendo o acercarse al lobo. Se miraron unos instantes, y justo en ese instante vio algo que no había visto en su vida. Ese gran lobo, se convirtió de repente en un muchacho joven, aproximadamente de su edad. Pensó en lo que acabada de ver, y entonces una sola cosa vino por su mente: esa criatura era un hombre-lobo. Lo observó de nuevo. El chico era guapo. Era moreno y con unos brillantes ojos negros. Casi salido de un cuento. ¿Estaría soñando? La respuesta era no.
(Esta historia tiene dos posibles finales.
Si quieres que los dos acaben juntos, lea el parágrafo rojo.
Si quieres que sea un amor imposible, lea el parágrafo azul.
Si esta historia te resulta bastante aburrida y ya no quieres seguir leyendo, tan sólo te puedo decir.....FIN. )
El juego de miradas parecía seguir, hasta que una sola palabra, rompió el silencio.
- Hola....-dijo el chico.
- ¿Eres un hombre-lobo? -preguntó de repente Roberta, que no acababa de creer lo que había visto.
- Emmmm....un poco directa...pero sí...
- Uaauu..esto es igual que Crepúsculo....
- ¿Qué es eso?
- Ahh...emmm..nada..tan solo una peli a la que está enganchada mi hermana.
- Amm...vale...emm...y...¿cómo te llamas?
- Me llamo Roberta ¿y tú?
- Yo me llamo Nick..
- Ah..encantada...- y le dedicó una gran sonrisa. ;)
Siguieron hablando hasta bien entrada la noche. Conversaron sobre sus vidas, gustos, aficiones, etc....Tmabién hubo un gran beso bajo una brillante luna llena y un cielo estrellado. Y otro de despedida. Los dos se hicieron grandes amigos. Que más tarde se dieron cuenta de que esa amistad, era más bien un noviazgo. Se veían cada día. Tras acabar sus deberes, Roberta iba al bosque, y aunque no se veían por mucho tiempo, eso les bastaba..... Años más tarde, los dos se casarían y tendrían dos hijos. (Llámadlos como queráis....).....
....y este cuento acaba con un "Y vivieron felices, y comieron perdices, hasta que la muerta los separó....FIN.....
Tras un buen rato, uno de los dos rompió ese silencio que tanto intimidaba. El chico se presentó cortesamente. Se llamaba Nick. Hablaron sobre muchas cosas. Se notaba que entre los dos había surgido química, pero el chico parecía bastante inquieto.
- ¿Qué te pasa? - preguntó Roberta.
- Nada....
- No, venga, dímelo, pareces muy triste...
- Es que, te va a parecer un poco tonto...
- ¿El qué?....
- El que te quiero....
Roberta se quedó de piedra. No se lo esperaba. Pero, ¿por qué parecía triste por ello?...
- Emmm - y se puso roja como un tomate...- Vaya, emmm, no me lo esperaba.....
- Ya.....- el chico sonrió - ¿Un poco directo?
- ¿Un poco?!
Y este sonrió aún más fuerte.
- ¿Y entonces por qué pareces triste?- dijo ella.
- Porque me temo que no nos vamos a ver más.
- ¿Y eso por qué?
- Porque sabes de sobre que una relación entre lobos y humanos, es peligrosa...No quiero hacerte daño...
- ¿Y quién dice que me lo harás?
- Hoy estaba a punto de comerte...
- ¿Tan buena estoy? Jajaja....
- Jaja..muy bueno....no, de verdad. Podrías haber muerto hoy.
- Pero no lo he hecho.
- Pero podría pasar....
- Quien sabe....
La hermosa sonrisa del chico se borró poco a poco.
- Entonces, ¿esto es un adiós?....- preguntó ella.
- Me temo que sí...lo siento...
- ¿Nos volveremos a ver?
- ........No.......Es demasiado peligroso....- dijo el chico con una suave sonrisa triste en su rostro.
Y esa sonrisa fue acompañada de un beso. Del primer y último beso.
Cada viernes, Roberta iba al bosque. Llevaba siempre un vestido blanco, a juego con su capa, como la primera vez que se vieron, un símbolo de un verdadero amor. Algunas veces intentaba buscarlo, y cuando no lo conseguía y trataba de seguir su camino, sentía la presencia de esos enormes ojos azules que reposaban sobre ella. Algunos días con suerte, hasta llegaba a verlo. Se miraban unos instantes, pero luego él se desvanecía corriendo.....
.....Y así pasaba el tiempo....Miradas, tan sólo miradas....Nada más....
¿Fueron felices?
Pues sí..Porque en el amor, con solo unos gestos mutuos, vale...
¿Y su cuento de hadas?
Se perdió en la soledad, en un triste silencio......
FIN
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