martes, 16 de julio de 2013

Roberta, la caperucita blanca

    Era una costumbre. Debía mantenerse en forma. Podría haber salido a correr, podría haber ido al gimnasio, pero ella prefirió ir a pasear en bici. Era un deporte muy común, fácil y divertido. Claro, primero tuvo que aprender a montar. Sabía que era un poquito tarde para su edad, pero su hermana se esforzó mucho para enseñarle. Las primeras semanas, hasta iba con ella para practicar. Pero al cabo de un tiempo, prefirió ir sola. Despejarse de sus pensamientos, viajar a un estado emocional más relajado.
   De hecho, salía a pasear en bicicleta cada viernes, tras acabar su jornada escolar. Se llevaba consigo una pequeña cesta, para picar algo por el camino. También una pequeña capa. Era blanca, y muy suave. Ella misma la elaboró, pero con una pequeña ayuda de su abuela. Aún era una novata. Todos la llamaban Caperucita. Primero Dora, y ahora Caperucita. Le molestaba un poco pero que iba a hacer. Pero que tuviera una capa blanca, tampoco significaba que debía parecerse a Caperucita, ¿no? Menudo apodo le habían puesto....."Caperucita Blanca".....
    Pero ahora no iba a estropear su paseo en bici por un ridículo comentario de sus compañeros. Quería relajarse. Miró su reloj. Ya eran las 10 de la noche. Debía regresar a casa. Con 4 horas, ya tuvo suficiente por ese día. Dio vuelta atrás, y tomo rumbo a casa. El camino era muy resbaladizo por la noche, tal vez por la niebla. Tampoco veía bien por donde iba, no se había llevado las gafas. Sentía cada piedra que pisaba con su bici, y el camino a casa duraría bastante, quizás una hora.
     Lamentaba no haberse llevado su Mp4, así escucharía música, en vez de asustarse de cada ruido que oía. Tampoco se llevó su móvil. Su madre la iba a regañar. Estaría preocupada por ella ahora. Finalmente llegó a casa, y como supuso su madre la regaño bastante. Se fue a la cama, y en unos instantes, ya estaba dormida. Tuvo un sueño bastante extraño. Soñó que iba al bosque en bici. Como cualquier viernes. Pero de repente vio una extraña sombra. Una sombra de una criatura bastante grande. Parecía un gran lobo negro. Este no dejaba de mirarla con sus enormes ojos azules. No estaba asustaba, de hecho, paró su bici y se acercó al lobo. Parecía hambriento, por lo que probó a darle su comida. Entonces, este se acercó, pero observó cierto miedo en su mirada. El lobo salió corriendo con tanta rapidez, que en unos instantes este ya había desaparecido. Y despertó.....
      La semana siguiente había sido igual que la anterior. Muchas tareas, exámenes, y comentarios absurdos por parte de sus compañeros. Estaba harta de esa rutina.....Menos mal que ya era viernes. Saldría a pasear en bici.
      Tras llagar a casa, se cambió de ropa, preparó su cesta, se puso un vestido corto blanco, que iba a juego con su capa y salió rumbo al bosque. Todo parecía ir bien, hasta que percibió un ruido extraño. Giró por un momento su cabeza, y juró haber visto una gran sombra, igual a la de sus sueños. Pensó que era imaginación suya, así que siguió adelante. Pasó varios minutos y oyó el mismo ruido. Volvió a mirar atrás y vio como dos grandes ojos azules la estaba observando. Entonces lo vio. Era un enorme lobo. Justo detrás suya.
       No le dio tiempo de gritar, así que aceleró su ritmo con la bicicleta. No podía dejar de mirar atrás, y sin darse cuenta, se tropezó con una roca que había delante suya. Cayó al suelo, casi inconsciente. Al despertar, vi que el gran lobo estaba delante suya, observándola. Se levantó lentamente y dudó si en salir corriendo o acercarse al lobo. Se miraron unos instantes, y justo en ese instante vio algo que no había visto en su vida. Ese gran lobo, se convirtió de repente en un muchacho joven, aproximadamente de su edad. Pensó en lo que acabada de ver, y entonces una sola cosa vino por su mente: esa criatura era un hombre-lobo. Lo observó de nuevo. El chico era guapo. Era moreno y con unos brillantes ojos negros. Casi salido de un cuento. ¿Estaría soñando? La respuesta era no.
     (Esta historia tiene dos posibles finales. 
     Si quieres que los dos acaben juntos, lea el parágrafo rojo
     Si quieres que sea un amor imposible, lea el parágrafo azul.
     Si esta historia te resulta bastante aburrida y ya no quieres seguir leyendo, tan sólo te puedo decir.....FIN. )
    
        El juego de miradas parecía seguir, hasta que una sola palabra, rompió el silencio.
   - Hola....-dijo el chico. 
   - ¿Eres un hombre-lobo? -preguntó de repente Roberta, que no acababa de creer lo que había visto. 
   - Emmmm....un poco directa...pero sí...
   - Uaauu..esto es igual que Crepúsculo....
   - ¿Qué es eso?
   - Ahh...emmm..nada..tan solo una peli a la que está enganchada mi hermana. 
   - Amm...vale...emm...y...¿cómo te llamas?
   - Me llamo Roberta ¿y tú? 
   - Yo me llamo Nick..
   - Ah..encantada...- y le dedicó una gran sonrisa. ;)
         Siguieron hablando hasta bien entrada la noche. Conversaron sobre sus vidas, gustos, aficiones, etc....Tmabién hubo un gran beso bajo una brillante luna llena y un cielo estrellado. Y otro de despedida. Los dos se hicieron grandes amigos. Que más tarde se dieron cuenta de que esa amistad, era más bien un noviazgo. Se veían cada día. Tras acabar sus deberes, Roberta iba al bosque, y aunque no se veían por mucho tiempo, eso les bastaba..... Años más tarde, los dos se casarían y tendrían dos hijos. (Llámadlos como queráis....).....
  ....y este cuento acaba con un "Y vivieron felices, y comieron perdices, hasta que la muerta los separó....FIN.....

        Tras un buen rato, uno de los dos rompió ese silencio que tanto intimidaba. El chico se presentó cortesamente. Se llamaba Nick. Hablaron sobre muchas cosas. Se notaba que entre los dos había surgido química, pero el chico parecía bastante inquieto. 
    - ¿Qué te pasa? - preguntó Roberta. 
    - Nada....
    - No, venga, dímelo, pareces muy triste...
    - Es que, te va a parecer un poco tonto...
    - ¿El qué?....
    - El que te quiero....
         Roberta se quedó de piedra. No se lo esperaba. Pero, ¿por qué parecía triste por ello?...
    - Emmm - y se puso roja como un tomate...- Vaya, emmm, no me lo esperaba.....
    - Ya.....- el chico sonrió - ¿Un poco directo?
    - ¿Un poco?!
          Y este sonrió aún más fuerte. 
    - ¿Y entonces por qué pareces triste?- dijo ella. 
    - Porque me temo que no nos vamos a ver más.
    - ¿Y eso por qué?
    - Porque sabes de sobre que una relación entre lobos y humanos, es peligrosa...No quiero hacerte daño...
    - ¿Y quién dice que me lo harás?
    - Hoy estaba a punto de comerte...
    - ¿Tan buena estoy? Jajaja....
    - Jaja..muy bueno....no, de verdad. Podrías haber muerto hoy. 
    - Pero no lo he hecho.
    - Pero podría pasar....
    - Quien sabe....
         La hermosa sonrisa del chico se borró poco a poco. 
    - Entonces, ¿esto es un adiós?....- preguntó ella.
    - Me temo que sí...lo siento...
    - ¿Nos volveremos a ver?
    - ........No.......Es demasiado peligroso....- dijo el chico con una suave sonrisa triste en su rostro.
             Y esa sonrisa fue acompañada de un beso. Del primer y último beso. 
       Cada viernes, Roberta iba al bosque. Llevaba siempre un vestido blanco, a juego con su capa, como la primera vez que se vieron, un símbolo de un verdadero amor. Algunas veces intentaba buscarlo, y cuando no lo conseguía y trataba de seguir su camino, sentía la presencia de esos enormes ojos azules que reposaban sobre ella. Algunos días con suerte, hasta llegaba a verlo. Se miraban unos instantes, pero luego él se desvanecía corriendo.....
       .....Y así pasaba el tiempo....Miradas, tan sólo miradas....Nada más....
                              ¿Fueron felices?
                                       Pues sí..Porque en el amor, con solo unos gestos mutuos, vale...
                               ¿Y su cuento de hadas?
                                        Se perdió en la soledad, en un triste silencio......
                                                    FIN 

viernes, 12 de julio de 2013

Viajando por un mundo de princesas...

   Como en cualquier cuento de princesas, empezaré este cuento así.....
         Erase una vez una niña tan pequeña, como poderosa. Su nombre era Roberta, y era la hija del rey y la reina Ionescu. Vivían en un gran reino situado en Austria. Esta pequeña princesa tenía tan solo 12 años y su hermana mayor se llamaba Alexandra. Las dos se pasaban el día fuera. Perseguían mariposas, jugaban en el río, leían o se columpiaban. No iban a la escuela como todos los niños, sino que estudiaban en casa. Su padre quería enviarlas a una escuela más profesional, pero estaba muy lejos de su casa, justamente en París. Como su madre no estaba de acuerdo, se quedaron en casa.
      Vivían en un gran castillo, uno de los más antiguos que existían, por lo que os podéis imaginar que día a día, Alex y Roberta, se encontraban con pasadizos secretos, cuartos ocultos, salidas escondidas, etc..
      Cada noche, Roberta escuchaba las sorprendentes historias que le leía su hermana. Algunas como Cenicienta, Blanca Nieves, Bella Durmiente, La Sirenita, Bella y la Bestia, Yasmín y Tiana y el sapo. Alucinaba, ya que esas historias eran ciertas. Todas esas princesas eran antepasadas de otras grandes reinas.
       Una noche, como muchas otras, Roberta no conseguía reconciliar el sueño. Salió a tomar un poco el aire por la puerta de su terraza. Una suave brisa atravesó su corto cabello, y en ese mismo instante observó lo que parecía ser una figura. Una dama que estaba paseando por el jardín real. Sospechando de que paseo no tramaba nada bueno, Roberta decidió seguir a esa misteriosa mujer. La siguió hasta un sitio bastante extrañó. Vio como la mujer se paraba delante de una gran roca, y esta se abría. La visita continuó hasta una cueva muy profunda, donde se encontró con mucho oro, diamantes y joyas preciosas. Enseguida, Roberta se dio cuenta de que ese lugar pertenecía a su padre. De hecho, lo oyó hablar muchas veces de un tesoro escondido en el reino. Por lo que dedujo que esa mujer debía de ser una ladrona. Se acercó un poco más a ella, pero como si fuera por arte de magia, esta desapareció, desvaneciéndose como un fantasma.
        Roberta, tras ver aquello, salió de su escondite. Se acercó más para examinar aquel precioso lugar. Dudó en llamar a su hermana o no, así que siguió con su visita. Entre todas aquellas reliquias, Roberta se paró delante de una corona. Era una diadema preciosa, llena de diamantes y rubíes. Se la probó un instante, y se aproximó a un espejo situado en una pared de la cueva. De repente, sintió que no se podía separar de esa diadema, y se la llevó consigo a su aposento. No se la quitó ni para dormir. Sin darse cuenta, la corona emitió una brillante luz, y se llevó a Roberta por un tunel brillante y lleno de colores. Creyendo que eran sueños suyos, despertó. Se sentía un poco culpable por haberla cogido, y se puso delante de su espejo para mirarse por última vez antes de devolverla a su correspondiente lugar. Pero al mirarse observó algo totalmente fuera del lugar. Su imagen, la del espejo, se movía como si hubiera tomado otra vida, y acercó su mano a Roberta, como si quisiese que ella también pusiera su mano sobre la suya. Entonces esta, respondió a su movimiento, y puso su mano sobre la del espejo.
          En ese mismo instante una fuerte luz se expandió por toda la habitación, y sin saber como, Roberta se encontraba en otro mundo totalmente diferente. Vio un reino bastante lúgubre, todo con espinas, humo, como si alguien malvado se hubiera apoderado de él. Observó un gran castillo, y alrededor, una gran muralla de grandes espinas. Se hizo sitio entre estas para poder pasar, y se adentró en el castillo. Subió a la torre más alta que pudo, y por el camino se encontró a mucha gente dormida. Habían personas tiradas al suelo por todas partes. Intentó despertar a varias de ellas, pero como el resultado fue negativo, continuó su camino. Se acercó a un dormitorio bastante grande, situado a la torre más alta del palacio. Allí se encontró con una bella dama que estaba sentada en su cama, probablemente durmiendo también. Y a un príncipe apuesto que se acercaba lentamente para besarla. No comprendiendo esto, preguntó:
    - ¿Pero qué estáis haciendo?
    - ¿Quién eres tu?- preguntó el príncipe...
    - Soy la princesa Roberta.
    - No te conozco.
    - Yo tampoco a ti....
    - ¿Y qué haces aquí?
    - ¿Eso no te lo debería preguntar yo?
    - Bueno yo he preguntado primero...
    - Estoy intentando besar a la princesa Aurora para poder salvarla a ella y a todo su reino.
    - ¡Qué cursi!
    - Oye, ¿te importa?
    - Un poco...sí....
    - ¿Puedes irte por favor?
    - Esta bien....
          Y tras esto Roberta salió de la habitación. Tuvo una pelea bastante dura con la brujo malvada, a la que venció tirándola desde una torre...
          Luego apareció en un bosque. Era bonito, pero un poco raro...Estuvo un tiempo bastante largo paseando por allí, hasta que se encontró con una pequeña casa....
      - Anda, si parece mi casa de muñecas...
          De pronto, una bella doncella salió de la casa...
      - Hola, disculpe pero, ¿quién es usted? - preguntó esta.
      - Soy la princesa Roberta, ¿y usted?
      - Me llamo Blanca Nieves..
      - Ahhh...ya te conozco...oye te tengo que advertir de una cosa...
      - ¿De qué?
      - Una bruja se está acercando aquí y quiere matarte...
      - Oh...¡Por Dios!
      - Pero puedes correr....
      - Es verdad....¿podrías cuidar la casa de los enanitos, por favor?
      - Por supuesto.
      - ¡¡¡Muchas gracias...adiós....te lo agradezco tanto...!!!
      - No hay de que...
             Tras ver como Blanca Nieves salía corriendo por el bosque, Roberta entró en la casita. Tras media hora más o menos, le dio por comer la tarta de manzanas que había hecho Blanca Nieves. Y justo cuando quería descansar, alguien llamó a la puerta. Para su desgracia, se encontró a una fea viaja con una cesta llena de manzanas en la mano.
        - Hola, pequeña.....¿está aquí Blanca Nieves?
        - No...por qué..
        - Es que venía a darle un dulce regalo...
        - Imagino que no es usted.....
        - Mmmm...no....son estas manzanas...
        - Vale...pues no está....
        - ¿Y sabes dónde está?
        - N.P.I.
        - ¿Qué significa eso querida?
        - No importa....
        - Bueno de acuerdo, le podrías dar una manzana cuando venga...
        - Dudo que lo vaya a hacer pero...vale...
        - Si quieres tu también puedes coger una...
        - No me gustan las manzanas....
        - Pero si están muy buenas...y mira que roja está esta...
           Roberta cogió una manzana y mordió un trozito. Estaba tan asquerosa, que se la escupió a la bruja en la cara. Claro, luego llegaron los enanitos, y bueno ya sabéis el triste final de la malvada bruja....
            Como si no hubiera sido suficiente, se despertó delante de un gran palacio. Al parecer se organizaba un gran baile. Sin tiempo a reaccionar, una joven mujer salió corriendo de allí. Al ver como corría y que esta se tropezó y se le cayó un pequeño zapato de cristal, se dio cuenta de que estaba en Cenicienta.
            - Oye, tú, que se te ha caído un zapato...
          Y Cenicienta contestó:
            - Déjalo allí....- dijo corriendo.
            - ¿Sabes?...¡normalmente se deja un número de teléfono, o la dirección de tu casa, al chico que quieres que te recuerde, no un zapato...!
          Pero Cenicienta no oyó esto último, ya estaba demasiado lejos. Vio que un príncipe salía corriendo también del castillo..
           - ¿Disculpe...Ha visto a una joven bella salir del castillo corriendo?
           - Pues sí...la chiquilla sí que tenía prisas....
           - ¿No te habrá dicho por casualidad dónde puedo encontrarla?
           - No...Solo ha dejado este zapato de cristal, pero yo sé dónde vive...
         Y tras darle la dirección de Cenicienta, continuó su visita por mundo mágicos....Pero esta vez cayó al mar...Se conoció con Ariel, la sirenita, y tuvo una charla no muy agradable con la gorda pulpo, que al parecer también era una bruja malvada....
         Luego apareció por La Bella y la Bestia. Se hizo muy amiga de Bella, y en cuanto al la Bestia, bueno....lo llamó feo, fanfurriñas, y también le dijo que era la persona más irritable y de mal humor que conoció en toda su vida. Claro, este casi se la come de no haber estado allí la Bella...
         Después se encontró en una alfombra voladora, que le causó una gran alergia porque la alfombra no estaba muy bien barrida. Y Aladín y Yasmín tuvo que llevarla al médico..¡Menuda noche!
         Y por último, se despertó en una gran cocina, y lo peor es que una rana quería que la besase, para que se convirtiera en un apuesto príncipe...Obviamente, Roberta se negó completamente y casi mata a la rana y todo.....
          En fin....no sé como, pero llegó a casa agotada....Esa misma noche devolvió la corona a la cueva, y no se lo contó a nadie...Su hermana seguía leyéndole cuentos, pero esta se dio cuenta de algo raro y le preguntó a Roberta...
           - Oye, ¿se puede saber por qué aparece tu nombre en todos los cuentos de princesas?
           - Ni idea...
           - ¿Seguro....?
          Pero finalmente se lo contó todo a Alexandra.
          Desde entonces se supo que Roberta era la primera princesa que había vuelto al pasado, viajando por todos los cuentos de hadas.....
          Y tendría que terminar este cuento diciendo "y vivieron felices y comieron perdices para siempre" ( o al revés no lo sé), pero es caso es que aquí no es que haya un gran final así que.....lo voy a terminar así....
   Y siguieron viviendo con una vida de asco (ni buena ni mala, y lo de comer, pues bueno, es que no tenían hambre...así que....FIN.... 

jueves, 11 de julio de 2013

Roberta y la caja de Pandora, ahora....un mito.....

   Le gustaba leer. No leía muy a menudo, ya que no encontraba muchas novelas de su gusto. Era muy caprichosa....Intentó varias veces leer otro tipo de libros, pero nada....No le gustaban. Ni románticos y empalagosos, ni de miedo y terror, ni históricos y biografías,....a ella le gustaban las novelas fantásticas, novelas de ciencia-ficción. Reconocía que era un poco extraño, pero le daba igual...
   Estaba en el salón (pasaba allí casi la mayor parte...), y estaba un poco aburrida así que echó un vistazo a su hermana. Estaba sentada en el otro sofá....Parecía muy metida en su lectura....A las dos le gustaba leer en su portátil, una de las pocas cosas que tenían en común..
   Por un momento, Roberta quiso acercarse y ver lo que estaba leyendo su hermana (era un poco cotilla, ya lo sabía, pero es que no podía evitarlo..), pero dudó un instante, así que decidió preguntarle..
   - ¿Que estás leyendo?
      Pero su hermana, ni caso...
   - ¡Alex!....
      Nada......
   - ¡Pero me puedes hacer caso, por favor...!
      Finalmente vio que esta escuchaba música con sus cascos...así que le tiró un cojín que había cerca...
   - ¡¡Qué quieres!!- contestó esta irritada....
   - ¡Que no me escuchas, sorda!
   - ¡Pero no ves que tengo los cascos puestos, ciega!
   - ¡No me llames ciega, claro que los vi, por eso te tiré es cojín!...
   - Vale, ¿qué quieres?
   - Te estaba preguntando qué estabas leyendo...
   - ¿Y por qué quieres saber lo que estoy leyendo....?
   - No me interesa, solo que me aburro....
   - Pues estoy leyendo sobre mitos, y cosas parecidas....
   - ¡Qué frikiii!!
   - ¡Pues anda que tu con tus FanFics....! 
   - ¡Déjame en  paz!
   - ¡Pero si has empezado tú...!
   - Puffff....!! ¿Y sobre qué lees?
   - ¡¡Ya te lo he dicho!! ¡Sobre mitos!
   - ¡Ya lo sé! ¿Pero qué mito?
   - Ufff...sobre la Caja de Pandora..
   - ¿Y esa quién es?
   - ¡De verdad, no sabes nada!
   - Ya sabes que estas cosas no me interesan...
   - ¡¿Pues para qué me lo preguntas?!
   - Porque síí....
   - Uff...¡De verdad que a veces no te soporto!
   - ¿Me lo vas a decir, o me quedo con las ganas...?
   - ¿Te puedes quedar con las ganas....?
   - Mmmm...No....
   - Ya me lo suponía....Pues Pandora se supone que es la imagen de una mujer a que se le entregó una serie de poderes: mentir, seducir, crear caos...
   - ¿Y la caja a qué viene?
   - Pues la caja era un regalo que recibió, aunque no debía recibir ninguno, y esta contenía todos los males, al final todos estos se liberan porque ésta abre la caja...Y de ahí la existencia de todos los males del hombre...Contenta?
   - Sip....
   - ¿Ahora puedo seguir leyendo?
   - Ok...
   - Vale, gracias....
   - De nada, hermana, jajajaja...
   - Cállate...
   - Vale...
      Faltaban dos semanas para que el cumple de su hermana llegara, y aún no le había comprado nada, bueno tenía una escusa: no tenía dinero, al fin y al cabo es menor de edad, por lo que, obviamente, no tiene trabajo. Pero podía dibujarle algo...aunque a su hermana no le gustaría mucho, siempre dice que dibuja regular....Pues si ella dibuja regular, debería ver las de su clase...
      Su madre llegó a casa, antes había ido a trabajar...
   - Hola, mamá..!!
   - Hola....
   - ¿Estás cansada?
   - Roberta, ¿tu qué crees? Llevo nueve horas trabajando....
   - Sobre el cumple de Alex....
   - ¿Qué pasa...?
   - ¿Que qué le compramos...?
   - ¿Pero no habíamos quedado en que le comprábamos una cámara de fotos?
   - Sí, pero ¿yo que le regalo?
   - Pues le regalamos eso entre las dos....
   - No...Yo quiero hacerle otra cosa......
   - ¿El qué..?
   - No sé...
   - Pues vale, cuando sepas me lo dices...¿ok?
   - Sí...
   - ¿Te vienes conmigo a la tienda de segunda mano?
   - ¿Para qué?
   - Para nada Roberta, para mirar,.....¿te vienes?
   - Vale...
   - Venga ve a cambiarte...
   - Sí, ahora...
      Tras diez minutos estaban en la puerta...
   - ¿ A dónde vais..?- preguntó Alex.
   - A la tienda de segunda mano, ¿te vienes tú también?
   - No mamá, creo que me quedo...Adiós.
   - Pues vale..Ahora volvemos..Oye estate atenta, que tiene que llamar tu padre..
   - Vale, venga..
   - Adiós..
       Y salieron por la puerta. Llegaron a la tienda. Roberta agradeció que estaba al lado de su casa. Su madre se fue a la sección de libros. Ella estaba mirando por la tienda, en busca de algo barato que comprarle a su hermana...No encontró nada interesante, así que se fue a ver a su madre...
    - No he encontrado nada...
    - ¿Para qué...?
    - Para el regalo de Alex, mamá...
    - Puedes comprarle un libro, cuestan tres euros cada uno....
    - Es verdad...Le gusta leer..
         Estuvo mirando por la estantería un buen rato, hasta que encontró uno: Mitos y leyendas. Lo ojeó un momento...Encontró el mito sobre la Caja de Pandora. Al lado había una imagen....¡Y se movía! ¡No podía creerlo! Ahora se sentía como en Harry Potter...tal vez estuviera delirando....Quiso enseñárselo a su madre, pero a lo mejor hasta la metían en un manicomio por eso...así que le preguntó lo siguiente:
     - ¿Mamá, qué te parece esta imagen?
     - Sí, muy bonita....
          No parecía muy sorprendida, por lo que dedujo que era producto de su imaginación, pero no iba a dejar el libro allí, lo compraría y dudaría si dárselo a su hermana o no...
           Tras otro vistazo por la tienda, su madre y ella se fueron a casa. En cuanto llegaron, Roberta se fue directamente a su habitación sin decir nada. Miró otra vez el libro. Las demás imágenes no se movían, tan solo el de la Caja de Pandora. Lo miró detenidamente. Este ilustraba a una bella mujer, abriendo una caja. Tras mirar más de cerca la mujer, se dio cuenta de que esta dirigió su mirada hacia ella. Roberta soltó un grito que hizo acudir a su madre y a su hermana directamente.
   - ¿Qué ha pasado?- preguntó su madre.
   - ¿Por qué gritas?- su hermana también. 
   - Es que.....
   - ¿Que qué?- le preguntó su madre mientras miraba su libro tirado en el suelo. - ¿El libro que has comprado da miedo?
   - Un poco....
   - Pues entonces no lo leas...- dijo su hermana.
   - De acuerdo....
       Tras esto, su madre y Alex se fueron de la habitación. Roberta dudaba entre volver a abrir el libro o dejarlo como está. Pero no podía parar su curiosidad, así que volvió a abrirlo. Vio la misma imagen. La misma mujer que la miraba, pero esta vez, la mujer le tendió una mano, sobresaliendo un poco del libro. Roberta observaba la escena aterrorizada. Miró la mano de Pandora y finalmente, la cogió. Atravesó ese pequeño portal, para adentrarse en otro mundo, en un mito. Pandora había desaparecido...Solo estaba ella....Ella y la caja....Pero esta estaba cerrada. ¿Debía abrirla? No, mejor no. Observó a su alrededor. Vio muchos hombres. Personas que no conocía. Un mundo totalmente diferente. Se preocupaba mucho por su familia. ¿Y si no lograba volver? ¿Y si su madre se daba cuenta de que no regresaba? No tenía a nadie allí, estaba sola, y ¿qué haría?
       Así pasaron semanas, la verdad no lo sabía porque allí no habían calendarios, ni nada parecido, pero contó cada día que pasaba y cada sol que caía. Logró conocer a muchas personas. Muchas que ni pensó en ver dentro de lo que cabía en el mito de Pandora. Conoció a Zeus, Persefone, Dafne, y a otros que no conocía pero que se hicieron llamar Prometeo, Hefesto, Hermes, Atenea y Epimeteo. Pero todos parecían saber quién es, solo que con otro nombre: Pandora...
      Ahora ella se llamaba Pandora, y no tenía N.P.I. de como volver...Ahora todos decían que era la más bella de todas, que era capaz de seducir a todos los hombres, que era la más elegante, etc...Pero lo peor es que ese tal Epimeteo le pedió matrimonio....¡Pero qué había hecho! ¡Tenía tan solo 12 años! Pero ahora, si decía que no, podía cambiar la historia, y tal vez se quedaría atrapada allí para siempre...Y si decía que sí, tenía claro que no lo iba a besar, en ningún caso....Pero finalmente dijo que sí...por miedo....
     Un día, estaba en su supuesta habitación (que era un asco, por cierto), y topó su mira con aquella caja misteriosa. Entonces se puso a pensar: si la abría todo el mundo se llenaría de mal, pobreza y todo lo demás, pero si no la abría, le haría un favor al mundo. Pero como su curiosidad era igual a la de Germán Garmendia,   abrió la caja...Entonces algo extraño sucedió....Todo se llenó de luz. Un fuerte brillo dorado. Y despertó inconscientemente en su cuarto. Volvió al mundo real. ¡Por fin! 
      Desde entonces, Roberta nunca volvió a abrir el libro. Se lo dio a su hermana como regalo de cumpleaños, pero sin antes escribir el la primera página: "¡ATENCIÓN, NO ABRAS LA PÁGINA 63! SI LA ABRES, NO OLVIDES DE ABRIR LA CAJA...."
      Pero como la curiosidad de su hermana era tremenda, abrió el libro justamente por esa página. Y se quedó paralizada al ver que la mujer que sostenía la caja en las manos, tenía el mismo rostro que su hermana. Nunca se lo contó a Roberta. Alexandra nunca quedó atrapa en el libro. Y bajo este secreto, Roberta siempre quedó recordada en un mito, el mito de la Caja de Pandora....(que ahora se supone que es la caja de Roberta)....
   
                                                                FIN